Empezar tantas veces como haga falta

por | Humano | 0 Comentarios

Fracasar en nuestras sociedades es visto como un pecado capital. Lo único comparable al fracaso es la muerte. Esto se debe no solo a que vivimos en sociedades de mierda sino que es una respuesta biológica natural.

A nuestro cerebro no le gusta fracasar porque durante casi toda nuestra existencia fracasar = muerte, literalmente.

  • Si fracasas en acertar el golpe a la bestia, muerto.
  • Si fracasas en la guerra contra aquella tribu, muerto.
  • Si fracasas en la siembra, muerto.
  • Si fracasas con tu empresa o negocio, muerto.

El fracaso a significado siempre catástrofe, empeoramiento de la vida o muerte.

Como bien te podrás imaginar, en nuestro mundo moderno esto no es así pero nuestro cerebro (creado hace miles de años) no puede entender eso con facilidad. Hay que entrenarlo para hacerle entender que las cosas han cambiado.

Y no hay mejor forma de entrenarlo que fracasando. Volviendo a empezar una y otra vez las veces que haga falta.

El beneficio de la constancia

Hay una cosa que se llama Interés Compuesto que es más poderosa y más difícil de invocar que la Genkidama de Gokú.

Si se logra, el interés compuesto promete multiplicar cualquier beneficio por si mismo una y otra vez cada vez que se repita a lo que sea que queremos que genere interés compuesto.

No es difícil de entender cuando pensamos en número pero no la cosa se complica cuando pensamos en actividades menos exactas como: ejercicio, meditar o escribir.

El ingrediente principal del interés compuesto es la constancia. En el momento en que se rompe la racha, se pierde el interés y se pierden los posibles beneficios.

Esa es la razón más poderosa por la cual empezar de nuevo es taaan difícil: porque pienso en lo que pudo haber sido, que ya no será y me desánimo, mas si pienso en lo que pude haber seguido.

El "hubiera" no existe

La vida está llena de infinitas posibilidades, por alguna razón siempre que pensamos en el pasado nos gusta pensar que haber hecho las cosas diferentes pudo habernos traído mejores resultados. Pero esa posibilidad no existe.

Lo que creemos sería mejor pudo haber desencadenado una serie de eventos que terminara en nuestra muerte temprana. No hay forma en que podamos tener certeza de ello, lo único que sabemos es lo que ya pasó.

Podemos tratar de imaginarnos el futuro y planificar para ello pero lo realmente importante es sacarle el máximo jugo al presente que en instantes se volverá pasado.

He disfrutado escribir desde que soy niño y creo que siempre he tenido hambre por ideas que hagan volar mi cabeza en dirección a mejorar el mundo que me rodea. Empezar este blog, tener una newsletter, mantener un podcast, todos son proyectos que llevo a cabo por mi amor a las ideas.

A veces es doloroso mantenerlos (desarrollar ideas es difícil), por eso me alejo. Pero como el pasado es irremediable, lo único que puedo hacer para asegurarme obtener los beneficios del interés compuesto para mi futuro yo y hacer realmente algo que amo, es empezar tantas veces como sea necesario.

No rendirme nunca en mis aspiraciones a lograr algo con esas ideas que se meten a mi cabeza y que creo pueden mejorar el mundo que me rodea.

Espero que me acompañes en este nuevo comienzo y si vuelvo a desaparecer, estés entusiasmado por el que viene.

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