Lecciones del 2022 - Review Anual

por | Humano | 0 Comentarios

Otro año y recap con las lecciones más importantes que dejaron los últimos 365 días.

Al menos en mi círculo personal, se evidencia un año lleno de dificultades y desaciertos, casi tan grandes como la cantidad de crecimiento y evolución, en todos los sentidos.

Pero casi con seguridad, cuando hablamos de dificultades, pensamos en los recursos, aka, el dinero. Y para mi esta fue la fuente principal de estrés, como casi todos los años desde que abandoné la universidad.

Sin embargo, en todas las demás áreas hubo mejoras significativas. Soy un Salomón más fuerte, con más energía, más inteligente, ambicioso y con una visión clara de lo que quiero.

No tengo todas las respuestas, pero es la primera vez que siento que tengo herramientas para enfrentarme a la emocionante incertidumbre de la vida. Me siento con el poder de vivir el día a día como si fuese el último, sin perder de vista los siguientes 10 años delante de mi.

Todo gracias a esta increíble herramienta llamada escritura. El pana que se le ocurrió capturar sus pensamientos en, cualquier vaina, que Dios lo bendiga por el resto de la eternidad en el infinito.

El más increíble descubrimiento de este año, sin lugar a dudas, fue dejar de ver la escritura como un medio para conseguir algo y empezar a verla como un fin en sí mismo. La voluntad de ser un escritor, escribir a diario y descubrir lo que sea que sucede a mi alrededor, no tiene precio.

El arte, puede que no me de mucho dinero, pero trae consigo la sensación de que el dinero no importa. Es una herramienta para obtener la libertad que anhelaba con locura.

Pero no nos adelantemos, vamos paso a paso.

1. Si eres ambicioso, fitness y alimentación deben ser prioridades

Hacer ejercicio y comer bien es la única manera de tener más energía.

A finales de enero, cuando mi economía empezó a estabilizarse tomé una de las mejores decisiones de toda mi vida: entrar en un gimnasio.

Esta experiencia simple, fue bastante aterradora en su momento. No me gustaba el ejercicio, lo hacía como un deber porque los beneficios son innegables: energía, confianza, claridad mental.

Pero la sombra de El Liceo, no dejaba de perseguirme: en mi mente ejercicio = castigo. Era un castigo que soportaba, pero seguía siendo un castigo.

En el gym, con un entrenador que te enseña y te motiva, fue muy diferente a mi experiencia juvenil. Pero el verdadero cambio vino cuando después de meses yendo regularmente, empecé a optimizar mi alimentación.

Disminuí los carbohidratos y reemplacé todas las semillas (arroz y harinas), por papa. Aumenté las dosis de proteína animal, especialmente carne de res y aumenté las ensaladas con frutas (tomate, pepino, pimentón y ají principalmente), no con hojas.

CAMBIO TOTAL.

Con 6 horas de sueño diario y una siesta en la tarde de 30 minutos, podía pasar las restantes 17 horas y media del día activo como nunca antes en mi vida.

De repente había tiempo para todo: escribir, grabar, publicar, hacer ejercicio, pasear a Zeus, estudiar, trabajar, investigar, compartir, etc.

El problema no era la falta de tiempo u organización, era que no estaba optimizando mis niveles de energía.

Alimentarse y ejercitarse suele ser vendido como una forma de estar saludable y vivir más tiempo. Esas cosas me saben a mierda, lo que me interesa es poder hacer la mayor cantidad de actividades posibles en un día y no tener la sensación de que mi cuerpo es un obstáculo, en vez de un vehículo bien atendido.

Ansiedad? Se fue. Malestares estomacales? Se fueron. Dolores random del cuerpo? Se fueron. Dolores de cabeza? Nunca más. Sueño o aburrimiento? Nunca.

Si eres ambicioso, debes descubrir tu fórmula con el fitness y la alimentación. Necesitas aumentar y optimizar tu energía, no tratar de ser superman porque "yo soy arrecho y ya". En retrospectiva, hacer eso era ser flojo o estúpido, no son buenas cualidades para una persona ambiciosa.

Sidenote. Aunque creo que el ejercicio y la alimentación fueron la fuerza principal detrás del aumento de energía, también hay dos cosas que tuvieron un impacto.

  • Abandoné casi por completo el alcohol. Diría que tomé socialmente una vez por mes, cuando mucho y nunca hasta quedar inconsciente (como era común antes). Bueno quedé inconsciente 1 vez.
  • Abandoné el porno y la paja. Las eyaculaciones solo con otra persona al lado. Una de las metas de este nuevo año, es aprender el antiguo arte del sexo sin eyaculación por completo.

Realmente, podría estar equivocado

Has escuchado el discurso de David Foster Wallace, This is water? Si no lo has hecho, hazte un favor y ve a hacerlo.

El discurso comienza con un cuento corto:

Dos peses están nadando y un pez más viejo se les acerca y les pregunta: "Cómo está el agua chicos?". El pez más viejo sigue su camino y uno de los peces pregunta: "Qué demonios es agua!?".

El discurso completo es una maravilla, pero el final es sin duda lo mejor de todo.

Una de las lecciones más importantes de este año fue darme cuenta de que, realmente, hasta ahora no estaba considerando la posibilidad de estar equivocado realmente.

Cuando eres un joven intelectual, que se siente super consciente de si mismo y cuya pasión principal es observar, analizar, pensar y escribir sobre todo lo que sucede a su alrededor, es muy fácil creer que no te equivocas, que el sistema y las ideas que llegan son infalibles porque han pasado a través de "el proceso".

Cuando puse en el proceso ideas que eran incómodas, que no había considerado honestamente, que me hacían sentir mal, inseguro o que otros me habían dicho y había descartado solo por esa razón, resultó que no tenía razón.

Lo que estaba haciendo era ser irresponsable y cargaba la vergüenza que eso conlleva. Por no tener el valor de considerar, de verdad, que quizás, como David bien apunta: no soy el centro del universo y creerlo es como la propia muerte.

Lo curioso es que todo quedó grabado, el epítome de esta actitud, sucedió mientras grababa un episodio de Escritura en Vivo para mi Canal YouTube.

Hablar sobre la crisis de la masculinidad y repetir, sin realmente considerar, lo que veía en las redes sociales, me hizo tener un ataque de pánico que conllevó al momento de mayor crecimiento espiritual del año.

Pedí ayuda, reflexioné y pedí disculpas a muchísimas personas que no se merecían una versión de mi tan egoísta.

Ahora, cuando alguien me dice algo que me hace sentir incómodo o genera una reacción defensiva, me esfuerzo bastante en preguntar: "por qué?". Las respuestas han sido aventuras de autodescubrimiento, invaluables que he han nutrido mi arte y mi vida diaria increíblemente.

Después de ese breakdown semi en vivo, pasaron los mejores dos meses de toda mi vida, hasta que la nación del fuego atacó de nuevo hahaha.

Pedir ayuda no es opcional

Siguiendo con el cuento anterior.

El ataque de pánico grabando fue muy intenso. Tengo una serie de mecanismos y ejercicios preparados para esa clase de situaciones, nada funcionaba.

Hablar del asunto, de la forma en la que lo hablé, me hizo entrar en una especie de conflicto interno durísimo. Pero esta vez, por primera vez, decidí pedir ayuda.

Las tres personas que me acompañaron ese día: Algelis, Ganju y Wilmer, pero especialmente, Ganju, fueron de gran ayuda para entender que lo que me estaba pasando era una especie de "impersonation" causado por el exceso con el contenido red pill.

Lo más importante, fue haber tenido el valor para decir lo que me estaba pasando aunque me diera vergüenza y me sintiera vulnerable. Ese esfuerzo fue el que me permitió analizar realmente lo que me estaba pasando.

Fue aterrador para ser honesto. Creo que nunca lo había hecho. Pero entendí que no había nada que temer, que todo el juicio, las burlas y los pensamientos que ponía en la boca de los demás, en realidad solo estaban en mi cabeza, no eran verdad.

Después de esa experiencia, empecé a pedir ayuda con mayor regularidad y con menos vergüenza, todo empezó a mejorar rápidamente.

Nadie tiene éxito en soledad, nadie es feliz en soledad, nadie vive una vida intensa y satisfecha en soledad. Es necesario compartir con los demás y no podemos entregarles solo la ilusión de que siempre estamos bien.

Pedir ayuda no es opcional, es necesario.

Lo que buscas podría estar justo en frente de ti

Tengo 6 años escribiendo y publicando mis ideas en internet. Tengo 5 años haciendo páginas web. Tengo 3 años odiando hacer páginas web (al menos las aburridas páginas informativa/corporativas).

Por mucho tiempo estuve buscando algo que me hiciera sentir que mi vida era algo más que hacer dinero, ayudar a los demás y lograr cosas. Estaba como Victor Frankl, en búsqueda del significado.

La escritura siempre fue un medio para conseguir: clientes, personas, conectar online o dar forma a un proyecto. Nunca consideré escribir como aquello que da sentido a mi vida, hasta este año.

Este año, por primera vez, consideré la escritura como "la actividad". No puedo recordar el momento exacto y tampoco puedo encontrarlo en mis notas, fue un proceso.

Claro que la escritura ha sido importante en todos estos años, pero este año fue la primera vez que dije: "Soy escritor".

Escribir es la actividad que hace que mis días valgan la pena. Si lo único que puedo hacer en el día es escribir (y ese es el caso seguido), no siento que es un día perdido.

Escribir se transformó en una puerta de auto-descubrimiento y en la una forma de crear mundos sin límites. Es una manera de hacer realidad lo que aún no puede ser realidad, de sobrepasar los límites del mundo físico e imaginar lo increíble.

Escribir se volvió el medio para alcanzar una libertad que creía que solo podía venir del dinero. En cambio, el dinero dejó de ser tan importante.

Aún tengo que encontrar maneras de monetizar la escritura, pero sin duda, la actividad que he hecho durante tantos años pensando en obtener otra cosa, era realmente lo que quería.

Siempre estuvo en mi, pero solo después de superar mis propios prejuicios pude verlo.

La vida está pasando

A veces tomamos decisiones pensando en que el futuro será mejor o diferente. Es una característica de los optimistas pendejos (falsos optimistas). Vivir una vida diferida, haciendo cosas que detestamos o nos hacen daño, pensando que el futuro será mejor solo porque si.

Muchos de mis conocidos, especialmente los que tienen una edad cercana a la mía, parecen vivir "vidas diferidas". Hacen cosas que no les gustan, que no les emocionan, que no les importan, usualmente, por dinero.

Hay que ayudar a la familia, hay que ser exitoso, proyectar cierta imagen, hay que tener ciertas cosas, hay que andar con cierta gente, etc. Todas esas condiciones, generalmente, nos alejan de lo que realmente queremos hacer, incluso nos alejan del camino para siquiera descubrir lo que realmente queremos hacer.

A veces las razones son perfectamente validas: ayudar a la familia, aportar al hogar, crecer económicamente, mantener un hogar, etc.

El problema es cuando ese discomfort crece demasiado, tanto que dejamos de ser nosotros. Poco a poco construimos una prisión, con nuestros prejuicios e inseguridades, y aunque pueda ser una prisión cómoda y lujosa, no deja de ser una prisión.

Pensamos que las cosas van a cambiar en algún momento mágicamente. Que cuando tenga el título, "X" cantidad de dinero, "X" cosa o "X" persona, todo será diferente.

No lo será, porque la vida está pasando en este momento. Lo que importa es este momento. Lo que haces en este momento es lo que crea el futuro, pero también lo que te permite tener esa sensación de significado y propósito, en este momento y en el futuro.

No vivimos en ningún otro momento, solo en el ahora. De hecho, objetivamente hablando, este preciso instante es lo único que existe.

Podríamos morir en cualquier momento, esperar es entregarte a la ilusión de que existe algún tipo de certeza, no la hay. Las únicas verdades que existen, son las que quieras creer, pero tienes que descubrirlas tu mismo, nadie puede decírtelas.

Quiero ser escritor no es así? Sin embargo, seguido he cometido el error de dejar de escribir por hacer dinero que realmente no necesito, comprando cosas que no son importantes, para quedar sin dinero que realmente me habilite a hacer lo que quiero hacer: escribir. Hay otras cosas que quiero? Claro, ninguna de ellas necesita tanto dinero como me acomplejo y me siento mal con no tener.

Está bien pensar en el futuro, pero el futuro no requiere que sacrifiques la satisfacción del presente. En cualquier caso, es todo lo contrario, cuánto más te inclines a lo que realmente quieres, más te aseguras el futuro que realmente quieres.

Satisfacción y placer son dos cosas muy diferentes. Descubrir lo que realmente quieres es una parte esencial de la idea anterior. En mi experiencia, lo que realmente quieres suele diferir monumentalmente de lo que nos dicen que "debemos" querer.

No es un llamado a la falta de compromiso o el exceso de opciones, sino a tener el valor de descubrir con qué comprometerte tanto que los días no se sientan como un peso, sino como lo que realmente son: una aventura, una experiencia única y maravillosa.

La duda es un ancla, una palabra de aliento es viento en las velas

Todos tenemos inseguridades. No importa que tan consciente, inteligente, brillante, exitoso o lo que sea. A menos que estés iluminado, hay un dolor o un miedo dentro de ti que, a veces, toma las decisiones por ti.

Cuando pienso en los fracasos de este año: no lanzar el curso, no aprender más programación, no ganar más dinero, no publicar con mayor regularidad, tratar mal a personas que no se lo merecían y retraerme de empezar algunos proyectos, puedo ver cada una de mis inseguridades claramente.

Cada uno de esos fracasos es una prueba de que no soy suficiente o de que no hice lo que tenía que hacer, lo que pude haber hecho. Esa es una carga pesada para llevar, es una carga que puede detener el progreso, la mejora y la aventura.

Es como una profecía auto-cumplida, una paradoja. Cuánto más nos enfocamos en los fracasos, en la duda, en lo que no somos o en lo que está distante, más difícil se hace la travesía.

Es un estado mental peligroso, un mal sitio para estar. Todo se siente lejano y parece que no tenemos poder.

Te voy confesar uno de mis sueños frustrados hasta ahora: siempre he querido dar un discurso público. Desde que tenía como 10 años, me imaginaba dando discursos públicos. He criticado a cada persona que ha dado un discurso público en mi presencia desde que tengo esa edad. Me imaginaba siendo yo el que daba el discurso.

Esa es la razón por la que suelo ser muy bueno para dar ánimos. Si has leído mis textos, sabes que soy bueno regañando y motivando. Este año me di cuenta que es importante hacerlo para uno mismo, a falta de alguien más que lo haga.

Una realidad que me entristece, que Jordan Peterson suele señalar, es la falta de encouragement que hay en la actualidad. La falta de palabras de aliento, de ánimos, de entusiasmo y optimismo. No solo para el mundo en general, sino para las personas que tenemos más cerca.

Un random "creo en ti", "eres importante", "eres valioso" ayuda muchísimo, sobre todo cuando viene acompañado de insights valiosos.

Todos tenemos lenguajes y formas diferentes, pero las palabras son el medio principal de las ideas y los sentimientos, son la forma en la que pensamos y entendemos la realidad, y son gratis.

Una palabra de aliento puede ser la brisa que haga que el barco se mueva, en vez de mantenerse estancado con el ancla de los miedos e inseguridades. Es importante que sea explicito, porque las sutilezas a veces no se entienden como creemos.

Ahora trato de hablarme mejor cuando las cosas no salen como esperaba y me aseguro de decir a otros lo que pienso para ayudar, de dar ánimos reales y cuando me dejan, consejos para mejorar. A veces las personas no necesitan que hagas algo por ellos, solo necesitan unas palabras de aliento para seguir adelante.

La materialidad importa, el espíritu importa todavía más. Las palabras son su principal fuente de alimento.

La verdadera fortaleza

Como hombre, latino, criado en el "patriarcado" (estoy echando vaina, no te lo creas), siempre ha sido claro que es muy importante ser fuerte.

Es importante sin distinción de género, pero es considerablemente más importante si eres hombre. Las expectativas que tienen los demás sobre ti son diferentes y juegan un papel inevitable en nuestro desarrollo.

Ser capaz de hacer lo que tengo que hacer, sin importar como me siento o el obstáculo que tengo en frente es muy importante. Esa es una las lecciones principales que me dejó El Liceo: a muy poca gente le interesas, solo les interesa lo que puedes hacer.

Esta mentalidad ha sido clave para superar toda clase de obstáculos, especialmente, en la hora más oscura, cuando solo estoy yo y mi situación individual.

Pero solo esa idea de fortaleza esconde una gran debilidad: la apariencia de que no tienes debilidad, cuando en realidad si la tienes.

Esa grieta causa dolor y pesar. Causa angustia y hace que nos sintamos acorralados, sin opciones, ni alternativas, más que seguir adelante aunque sepamos que el camino nos lleva a la destrucción, el odio o la miseria.

La única manera de evitarlo, es siendo lo suficientemente fuerte como para abrirte de par en par ante alguien, quien sea, para dejarle ver exactamente como eres en realidad. Con lo bueno, lo malo y lo feo.

La capacidad de ser vulnerable también es fortaleza.

Eres realmente fuerte por poner una coraza alrededor de tu corazón para que nadie lo lastime o si puedes abrirte de par en par con miedo, pero con la certeza de que sin importar lo que pase te podrás levantar? A veces necesitas la coraza y a veces necesitas abrirte de par en par, solo uno no es verdadera fortaleza.

Como artista es absolutamente necesario, porque solo abriéndome de par en par puedo conectar con la parte de mi, que también es parte de ti. Solo abriéndome de par en par puedo ver y sentir lo esencial, lo importante. Solo siendo vulnerable, puedo realmente encontrar la satisfacción y la libertad de escribir.

Pero también tengo que ser fuerte para publicar, para hacer marketing, para hacer las cositas pequeñas que son fastidiosas y aburridas. Para hacer algunas cosas que me gustan pero no me encantan, para asumir las responsabilidades aunque no me toquen, pero me importan. Para cargar con mi dolor, dar un poco de alivio y ayuda a los que me rodean y me importan con sus cargas también.

Ser fuerte no significa ser como Superman, indestructible. Es hacer lo que debemos, lo que queremos sin medidas aún sabiendo que en cualquier momento vamos a morir, aún sabiendo que somos insuficientes, imperfectos y humanos.

La verdadera fortaleza es ser lo suficientemente flexible como para moverse entre el empuje, el ímpetu y la ambición; y la compasión, la vulnerabilidad y la entrega absoluta.

Ya estás muerto

Estos últimos meses la muerte ha estado muy presente en mi vida. Nadie querido se ha muerto, gracias a Dios, pero la idea va y viene de diferentes maneras. He estado claramente cerca de morir accidentalmente varias veces, y probablemente solo me doy cuenta porque la muerte ha estado muy presente.

Una pregunta salta en mi cabeza desde hace meses:

"Si este fuese el último día de tu vida, harías lo que vas a hacer hoy?"

Todo lo inútil y sin importancia perece ante la idea de la muerte. Sin embargo, preferimos no pensar en ella, creemos que tenemos tiempo ilimitado.

No es así.

Podríamos morir en cualquier momento. Fin del camino. End Game. El viaje al oriente eterno. El fin de nuestra conciencia e individualidad, el inicio de la experiencia colectiva fundidos en el todo.

Nadie quiere morir y sin embargo, nadie piensa demasiado en lo que sacrifica día a día. Nadie quiere morir, pero nadie piensa en si realmente está viviendo la vida que quiere.

Un esfuerzo consciente importante de este año fue entender que, nada de lo que siento que fue "tiempo perdido", realmente lo fue, pero si deseo que cada día del resto de mi vida pueda estar más consciente de todo lo que hago.

Cada momento pasado me ha traído a esta realización, pero a partir de ahora no puedo permitirme perderme a mi mismo.

Me entristece mirar a mi alrededor, y sin importar cuánto éxito aparentan algunas personas, casi todos parecen andar en piloto automático: constantemente insatisfechos, infelices, desorientados, preocupándose por cosas que no soportarían la batalla en contra de la muerte.

He estado ahí, sintiéndome mal o acomplejándome porque no tengo mucho dinero, carro, propiedades, ropa nueva, lo último de la tecnología, un montón de mujeres, "amigos", conocidos, contactos, no ser el alma de la fiesta, etc.

Ninguna de esas cosas superan la pregunta: "Si hoy fuese el último día de mi vida, haría lo que voy a hacer hoy?".

No estoy diciendo que no debas tener ambiciones, solo que tus ambiciones deben venir desde lo más profundo de tu ser, no desde lo que los demás esperan de ti.

Además es una excelente forma de que no te importe lo que hagan o piensen los demás. Aunque nadie apruebe tus decisiones o duden de ti, al final, es solo los valientes, fuertes y sabios, capaces de ver dentro de sí mismos, que es concedida la gloria de vivir una vida que impacte el mundo entero, una vida sin arrepentimientos.

Cuando nada tenga sentido y no haya dirección, simplemente piensa en que ya estás muerto, posiblemente lo estás y no te has dado cuenta. Lo bueno es que, tienes chance de vivir aún.

Lo que viene para este nuevo año

Espero que estás lecciones te hayan dado algo de comida para el cerebro.

No me gusta la expresión "año difícil", más bien creo que fue un excelente año donde no hice la suficiente cantidad de dinero. Aprendí mucho, mejoré mucho en todos los aspectos de mi vida y siento que estoy preparado para tener un año aún mejor.

Tengo varias metas para este año, tengo varios proyectos que voy a desarrollar, no quiero dar demasiados detalles, pero lo más importante que voy a hacer es escribir mi primer libro. Hasta ahora la mejor idea que tengo es hacer una recopilación y curado de lo ya escrito, tratando de sentar alguna narrativa que seguramente hay.

Hay varios proyectos relacionados con la generación de plata ya en marcha como PlotteUs (una digitalizadora de planos e imprenta de planos) y Data Health Pro (una SaaS de gestión de pacientes para médicos).

Realmente quiero que este sea, por fin, el año en que no deje de publicar ni una sola semana del año. Ni artículos, ni newsletter, ni episodios de podcast. Los videos de YouTube que no sean podcast seguramente serán más espaciados, pero también quiero que estén presentes, al menos una vez al mes. No tengo miedo de explorar y probablemente probaré nuevos formatos como TikTok (que de verdad me gusta).

En cuanto a Creadr, a medida que vaya acumulando capital, quiero invertir heavy en el marketing. Pero sobre todo, quiero crear el producto que César y yo tenemos en mente, que no es para nada lo que tenemos en este momento. Para eso, tengo que aprender a programar seriamente.

En lo personal, quiero aprender a tocar un instrumento y viajar a cualquier sitio que no sea Maturín al menos 1 vez en el año.

Agradecimientos

Como no puede faltar, los agradecimientos de este año.

  • A mis padres por siempre apoyarme y estar presente sin medidas
  • A Algelis, aunque nuestra relación sigue siendo incierta y rara, sigues siendo un ayuda increíble y creyente inagotable
  • A Félix Zabala, por todo el apoyo económico y anímico, por la confianza y las oportunidades
  • A Wilmer y Ganju, por siempre estar y decir, incluso lo que es incómodo y difícil de decir
  • A Sergio, por nunca perder la fe en mi y recibir mis consejos como si estuviésemos hablando de Tomba
  • A César por aventurarse conmigo con un proyecto en el que no tenemos ni putas ideas y siempre darme una perspectiva diferente y atrevida para considerar
  • A Víctor Cedeño por creer en mí y estar siempre dispuesto a estar en los momentos que más hace falta
  • A mis queridos lectores que aunque me ausente nunca dejan de leerme e interactuar
  • A Dani y Alejandra por darme la oportunidad de escribir con total libertad creativa en el blog de Notionología y apoyar mi trabajo
  • A mis clientes por darme la oportunidad de solucionar y satisfacer sus necesidades web
  • Y a mi claro, por tener el valor de vivir cada día como si fuese el último, sin dejarme llevar por las trampas de placer y dolor

Espero que este nuevo año este lleno de retos y oportunidades. De fuerza y valor para vivir más como somos y menos como se espera que seamos.

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