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Sustancia y Forma

por | Mindset | 0 Comentarios

Toda mi vida me han dicho que debería de decir las cosas diferentes. Que deberías ser más calmado, más amable, presentarles las ideas para que los demás las reciban de la mejor manera.

No importa si lo que digo es verdad, mentira, útil, inútil, blasfemia, credo o cualquier tipo de oposición. Lo importante para estas personas era sobre todo, la forma.

Ahora que lo pienso, todas las personas que se empeñaban con eso resultaron ser malvadas, mediocres, irresponsables o todas las anteriores.

Cuando estaba en 5to año del liceo, todo el sistema que hacía del Linajanzo un sitio útil y admirable, estaba en su lecho de muerte y yo intentaba por todos los medios evitarla.

Luego de semanas de jalar bola (rogar) para que nos incluyeran en una reunión de padres y representantes, los oficiales del liceo cedieron con la idea de que no hablaríamos para expresar nuestras ideas, preocupación y posibles soluciones. No contaban con mi astucia, me levanté y hablé.

No te voy a mentir, mis ideas no eran las más letales pero fueron certeras y sobre todo, verdad. Aún así me humillaron asentados principalmente en que "no fue la forma correcta", "debí haber seguido el procedimiento" y el infaltable: "eres solo un niño, no sabes de lo que estás hablando".

Me enfurecí tanto que, literalmente, armé un motín de alumnos que terminó avergonzando al director y me puso 2 meses en arresto disciplinario.

No me arrepiento. Hice lo que consideré correcto y me mantuve firme contra quienes insistían en destruir lo poco que quedaba de aquella institución. Solo lamento no haber hecho más.

Hace poco ocurrió una situación como estas. Vamos a reflexionar sobre esto de la forma (como se presentan las cosas, la apariencia, el contexto) y la sustancia (conceptos, la verdad, la cosa en sí).

La forma es más fácil de manejar que la sustancia

Voy a decir esto como el diseñador mediocre que sé que soy: apegarse a la forma es lo más fácil del mundo. Tengo un set de 5 plantillas que modifico ligeramente para crear casi todas las páginas que hago y siempre funcionan.

Es como magia. Te aprendes un truco, lo repites una y otra vez. Es fácil, cómodo y conveniente.

Profundizar lo suficiente para llegar a la sustancia es complicado, difícil, confuso e inseguro.

No sabes lo que vas a conseguir, no entiendes lo que está pasando y a veces ni lo que estás haciendo. Es un rush de emociones en donde debes controlar tus estados mentales.

Las universidades son un excelente ejemplo. No importa si lo que te están enseñando está bien o mal, es útil o inútil, si te va a servir para hacer dinero o no. Lo único que importa es que pases por ahí para tener un título universitario.

Aprender de forma autodidacta o por medios no convencionales sería muchísimo mejor en todos los sentidos importantes. Pero tu tienes que crear la forma y verificar la sustancia: horarios, metodologías, verificar la información, expandir y administrar el conocimiento, investigar por tu cuenta, etc.

Es menos complicado y más conveniente dejar que otro se encargue de eso, que los expertos hagan algo al respecto o, cómo los pendejos creen, que todo se resuelva mágicamente por obra y gracia de inserte la fe de su preferencia.

Lamentablemente o por fortuna, no podemos profundizar en todo. Hay cosas para las que seremos excelentes y en otras seremos mediocres, es inevitable.

Lo que está mal es no estar consciente de eso o estar resignado a que eso sea así.

Por una parte creer que sabemos todo es una estupidez. Podemos saber mucho de un tema y saber poquito de muchos, pero nunca nos acercaremos ni aproximadamente a todo lo que ignoramos, mucho menos a lo que ni siquiera sabemos que ignoramos.

La mediocridad malvada aparece cuando frente a esa verdad, hay personas que se conforman y ya. No buscan aprender más, expandir el horizonte, cerrar un poco la brecha. Especialmente sobre los temas que los afectan directamente o en los que tienen alguna responsabilidad.

Aunque la superficialidad de la forma sea inevitable, no quiere decir que debamos conformarnos con ella. Enfrentarnos a ella es lo que nos hace libres y humanos, la sustancia es lo que nos diferencia de los animales que repiten sin cuestionar.

La sustancia a veces es muy fea

No es fácil enfrentarse a las cosas que hemos hecho o a lo que somos y darnos cuenta que hay cosas realmente desagradables, que son nuestra culpa o responsabilidad y pudimos hacer mejor.

Ver la realidad por lo que es o al menos hacer el esfuerzo de verla muy seguido nos va a mostrar cosas que no son agradables.

Es difícil y doloroso, pero la única forma de hacerle frente a los problemas es sabiendo que están ahí.

Las personas débiles se apegan a la forma como una manera de evitar ver hacia allá, cómo una forma de cumplir con el mínimo o de tener una excusa para evitar hacerse responsables.

No ver el problema no hace que el problema desaparezca, solamente eliminas tu capacidad de hacer algo al respecto.

Por 10 años Churchill estuvo advirtiendo y alarmando a los ingleses y a todas las personas de Europa sobre el peligro que Hitler representaba para la paz. A pesar de las claras señales de beligerancia, agresividad y nepotismo, los diplomáticos asentados en tratados y “sentido común” aseguraban que una segunda guerra mundial era imposible.

Su nivel de evasión de la realidad llegó a un punto en el que se intentaba complacer a Hitler para que parara sus aspiraciones expansionistas. En eso insistía Chamberlain, la paz por encima de todo. Al final se quedaron con la humillación y con la guerra.

No tiene que ser algo tan grande como el destino de toda la humanidad. Hay gente que evita abrir la nevera para enfrentarse al hecho de que no tiene suficiente comida. Cuántas veces no has pospuesto una charla incomoda y profunda con alguien importante porque “no era el momento”?

Las personas obsesionadas con las forma suelen ser irresponsables y cobardes: tienen demasiado miedo de darse cuenta de las cosas feas, asumir sus errores y hacer algo al respecto.

Ningún humano es perfecto, esas cosas que no nos gustan probablemente vivirán en nosotros para siempre pero hacernos conscientes de ellas, verlas, enfrentarlas al menos nos da una oportunidad de mejorar.

Ambas tienen patrones de velocidad raros

Aprender la forma lleva tiempo y desperdicio. Cómo es una “solución que se aplique a la mayor cantidad de casos”, aprendes muchas cosas innecesarias. Una vez que la aprendes usarla es rápido. Encajas lo que sea en la forma, no piensas mucho y pum, tienes una solución mediocre pero que funciona.

Llegar a la sustancia también puede llevar bastante tiempo, pero menos que siguiendo la forma. A veces solo puedes llegar a ella dejando de seguir la forma o algunas formas. Una vez que llegas a una sustancia, esta no se aplica para otros casos, no puedes encajar lo que sea ahí. Es único, así que tienes que repetir la aventura de nuevo.

Las personas que hacen trabajos excelentes tardan por esto. Muchos artistas que pueden estar años desarrollando una obra. O para fundadores que dedican su vida entera a construir una compañía.

La excelencia no es algo que se pueda obtener llegando a cierto conocimiento y conformándose con él sin más.

La sustancia es difícil de destruir

Usualmente la forma de quitarle valor o importancia a la sustancia es enfocándose en la forma.

Cuando lo que te están diciendo es verdad, es difícil de procesar, no es agradable y puede hacer que todos tus tiempos se descontrolen, mucha gente se pone a la defensiva y apelan a la forma: “debiste decirlo diferente”, “debiste hacerlo en otro momento”, “debiste seguir el procedimiento”, “el lugar no era el correcto”.

Este mecanismo de defensa es tan fuerte y tan arraigado que he visto gente justificando su falta de accionar a la enfermedad grave de un ser querido.

Pero la sustancia es tan fuerte que siempre se impone.

Por 300 años creímos que la gravedad funcionaba de una manera hasta que llegó Einstein con su teoría de la relatividad y rompió todos los parámetros de la física hasta el momento.

Por 40 años se creyó que la exploración espacial era una estupidez hasta que Elon Musk demostró que no hace falta ser un gobierno para hacerlo. Lo mismo con los carros eléctricos.

Mira este vídeo del antiguo CEO de Microsoft ante el lanzamiento del primer Iphone:

10 años después, no existe un solo teléfono inteligente que use teclado. La sustancia venció a la forma, como lo hace siempre.

No creo que la forma no tenga valor. Cómo, cuando y donde se dicen o hacen las cosas importa, pero nunca es más importante que la cosa en sí. Puedes seguir la forma perfecta y ser falso, mentira, estúpido, inútil o malvado.

La mejor combinación siempre será mantener una forma correcta mientras se tiene una sustancia valiosa. Eso no se puede lograr todo el tiempo, hay sustancias que demandan formas incorrectas, diferentes o no convencionales.

No puedes exigirle a un genio que intente crear algo nuevo siguiendo las formas del pasado. Lo nuevo exige que la forma cambie, que se exprese diferente.

La forma da certeza

Cuando sigues la forma y te enfocas en ella sabes exactamente lo que va a pasar, cómo va a pasar, donde y cuando. Al menos tendrás un aproximado al cuál aferrarte y claro, una forma en la que encajar lo que sea que se presente.

La sustancia no te da esas posibilidades. Casi todo el tiempo vas a estar en territorio desconocido. Eso da miedo. Incluso si estás explorando algo sobre lo que ya haya información, llegar a las conclusiones por uno mismo genera incertidumbre e inseguridad.

Este extracto de How Could It Be Any Other Way lo expresa perfectamente:

Quien lo tuvo peor.. Lewis & Clark andando a través del territorio de Luisiana por el Pacífico por primera vez, o la persona que hizo exactamente lo mismo pero fue inmediatamente después que ellos?
Aparentemente todos hicieron lo mismo. Caminaron del punto A al punto B.
Pero por supuesto Lewis & Clark tuvieron que resolver por su cuenta la primera vez. Ellos estaban literalmente haciendo el mapa a medida que avanzaban. Ellos tuvieron que manejar sus propios estados mentales, su propia psicología y convencer a las personas que estaban liderando que todo funcionaría al final.
Cualquiera que viniese después podría usar los mapas y herramientas que Lewis & Clark habían creado.
Nadie dudaba si era físicamente posible llegar a la costa oeste. Solo que nadie lo había hecho antes.
El punto es que exactamente el mismo trabajo es mucho más difícil (y usualmente más importante!) si eres el que va primero y haces el descubrimiento por ti mismo.

Trevor McKendrick

Aparentemente todos hicieron lo mismo. Caminaron del punto A al punto B.

Pero por supuesto Lewis & Clark tuvieron que resolver por su cuenta la primera vez. Ellos estaban literalmente haciendo el mapa a medida que avanzaban. Ellos tuvieron que manejar sus propios estados mentales, su propia psicología y convencer a las personas que estaban liderando que todo funcionaría al final.

Cualquiera que viniese después podría usar los mapas y herramientas que Lewis & Clark habían creado.

Nadie dudaba si era físicamente posible llegar a la costa oeste. Solo que nadie lo había hecho antes.

El punto es que exactamente el mismo trabajo es mucho más difícil (y usualmente más importante!) si eres el que va primero y haces el descubrimiento por ti mismo.

Las cosas que importan

Son siempre sustancia, nunca forma.

Nada verdaderamente importante en esta vida tiene que ver con el cuando, donde o cómo, sino, con el qué y el por qué.

El amor es entregarse a algo/alguien sin limitaciones, por completo, sin medida alguna. Sabes lo difícil que es eso? Estar ahí sin medidas ni excusas, apoyar, trabajar, cambiar, sacrificar, invertir, perseverar, dejar ir, volver. No estoy hablando de una persona, esas son las cosas que hago cuando escribo.

Amar es difícil, no es conveniente, a veces es feo y complicado, puede hacer las cosas rápidas pero tendrás que empezar de nuevo una y otra vez, y si, es indestructible. Por eso la mayoría de la gente no ama sino, que aparenta amar.

Buscan los patrones que les convienen más, los copian y llaman a esa apariencia, amor.

Hasta ayer, que terminé de escribir este artículo sentía un desprecio tremendo por las personas que se enfocan tanto en las formas por todo el daño que se hacen a sí mismos y a quienes les rodean en su cobardía. Pero recordé la frase que Dumbledore le dijo a Harry cuando estaban en el "purgatorio":

"No tengas lástima de los muertos Harry, ten lástima de los vivos y sobre todo, de aquellos que viven sin amor"

Debe ser realmente triste vivir siempre buscando excusas para no hacerse responsable, miedoso de entregarse a un oficio, profesión o persona con todo lo que eres. Temeroso y pusílanime, dejándose llevar por la marea de turno. No se lo deseo a nadie.

La forma importa, pero NO ES LO MÁS IMPORTANTE.

Para vivir una vida que realmente nos satisfaga, que no se sienta al final como un desperdicio y solo nos queden los lamentos, debemos buscar la sustancia por encima de la forma.

Cuando alguien nos diga algo desagradable o de forma equivocada, hay que buscar la sustancia de lo que se dice y no distraernos en la forma. Cuando sucede algo en nuestras vidas que nos afecta, tenemos que buscar el por qué con valor y no conformarnos con la superficialidad del hecho. Cuando no entiendas, pregunta “Por qué?”. Y sigue preguntando hasta que entiendas y puedas hacer algo al respecto.

Es la reflexión profunda, la búsqueda a través de la práctica y el hacer lo que nos hace humanos, lo que nos diferencia de las bestias.

Si sientes que tu vida está vacía, que vives sin propósito, vale la pena buscar un poco de sustancia. Hacerse preguntas es una buena forma de empezar.

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